Las elecciones en nuestro
país son algo bastante curioso: debates que no son debates, acusaciones de corrupción
de un lado a otro, demagogia en lugar de propuestas serias y otros asuntos que
ponen a nuestra endeble democracia bastante mal. En esta ocasión centrare la atención
en las encuestas, un instrumento que en México tiene un muy mal uso. Lo que debería
servir como una muestra de la realidad electoral es en realidad utilizado como
propaganda por los aspirantes a puestos de elección popular para hacer creer al
electorado que van arriba en las preferencias de voto. En otros países las
encuestas sirven para darle a los candidatos un reflejo de la realidad y de ese
modo tomar decisiones que los ayuden a captar más votos. Es más, las encuestas
incluso pueden estar equivocadas y dar resultados inesperados.
Veamos por qué mis
afirmaciones pueden ser confirmadas en el marco de las elecciones en el Estado
de México. El dueño de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, al parecer está
desesperado por obligar al contrincante del PRD, Juan Zepeda, de declinar a
favor de su candidata, Delfina Gómez. Entonces las encuestas del diario Reforma
que le dan una victoria a la aspirante de MORENA en los comicios podrían ser
engañosas, y con lo ocurrido el año pasado no confío mucho en las
encuestadoras. Pero volviendo al asunto, estoy convencido de que Delfina Gómez
no encabeza las encuestas como se pretende hacer creer. Pero tampoco puedo
decir quién va a la delantera, aunque sí puedo asegurar que si hay alternancia
en el Estado de México, podría ser alguien inesperado por todos. Esto lo digo
porque para mí es evidente que MORENA no ha levantado en las preferencias del
electorado mexiquense y tal parece que ahora el dueño de dicho instituto político
ya vio la cruda realidad y es muy probable que la aspirante de este partido sea
derrotada en las urnas.
También se vio bastante
el año pasado en el que la mayoría de las encuestas le daban al PRI una
victoria aplastante en los doce estados en disputa. Incluso el entonces
dirigente nacional del tricolor, Manlio Fabio Beltrones, dijo que ganarían por
lo menos nueve gubernaturas. Resultado: el PRI perdió en 7 de los 12 estados en
los comicios, todos ante el PAN y en mucho ayudó a esta situación las
acusaciones de peculado contra varios gobernadores, siendo los más destacados
en esto Roberto Borge de Quintana Roo, Cesar Duarte de Chihuahua y Javier
Duarte de Veracruz. A lo anterior hay que agregar el hecho de que a este
escenario electoral contribuyó la mala administración de Enrique Peña Nieto a
nivel federal que se ha caracterizado por una inacción terrible y ahora no
termina de hacer crisis por todos lados. La recuperación del PAN fue algo
inesperado a pesar de haber sido desprestigiados por la guerra contra el narcotráfico
iniciada durante la administración de Calderón y que le costó al albiazul la
presidencia en 2012. Y las casas encuestadoras como Consulta Mitofsky y UNO TV todavía
a finales de mayo le daban el triunfo al PRI, es decir, unos días antes de las
elecciones.
Si alguien lee este texto
y vive en alguno de los estados donde se celebraran elecciones el próximo 4 de
junio y se dan cuenta que alguno de los aspirantes tiene en su propaganda
gráficas de encuestas que supuestamente le dan ventaja contra sus
contrincantes. La verdad es que he llegado a la terrible conclusión de que los
partidos políticos pagan a los medios de comunicación por dar a conocer sondeos
en los que se da a sus respectivos aspirantes una gran ventaja con respecto a
los demás aspirantes al mismo cargo de elección popular. Y la verdad es que
considero bastante preocupante que este tipo de prácticas pudieran ser
replicadas en otras partes del mundo. Tengo esta sospecha desde el Brexit en el
que se suponía que los británicos que estaban a favor de que el Reino Unido se
quedara en la Unión Europea eran mayoría y no fue así. El segundo caso con
estas características fue el del referéndum de paz en Colombia, en el que los
colombianos estuvieron en contra del tratado de paz firmado por las FARC y el
presidente Juan Manuel Santos por las concesiones espurias del mandatario hacia
los integrantes de dicha guerrilla. Con todo esto para mí se ha vuelto una
tarea bastante difícil predecir los resultados de los comicios en todo el
mundo. Tal parece que los políticos utilizan las encuestas para inclinar la
balanza a favor o en contra de alguna política o a favor de un aspirante a un
puesto de elección popular y tal parece que este mecanismo no funciona como
ellos quieren. Y esto es bastante grave puesto que se puede usar para decidir políticas
públicas que poca gente quiere o para favorecer a políticos impresentables.
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