Como lo he dicho anteriormente en este espacio, lo ocurrido hace más de año y medio, el 26 de septiembre de 2014, a los estudiantes de la Normal Isidro Burgos, ubicada en el poblado de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, no queda claro. Y es que el Grupo de Estudios Independientes en un principio contradijeron la versión de la PGR. Pero vayamos por partes.
El GEI empezó su trabajo varios meses después de lo ocurrido en Iguala, Guerrero. La versión oficial apuntaba a que los sicarios habían incinerado los cadáveres de los 43 normalistas en un basurero ubicado cerca del poblado de Cocula. Sin embargo, este desmintió los peritajes hechos por la Procuraduría General de la República, y la reacción de los medios de comunicación de izquierda (prácticamente desde la desaparición de estos jóvenes) se apresuraron a linchar en sus espacios de noticias al gobierno de Enrique Peña Nieto, que efectivamente no ha sido el modelo de gobernante, sin embargo, como lo he dicho anteriormente en este espacio, hemos tenido peores.
Y es que el asunto tomó tintes político electorales, pues parece ser que medios de comunicación como la revista Proceso, el periódico La Jornada y el espacio de Carmen Aristegui (quien fuera despedida en marzo del año pasado) hicieron que el asunto pasara de ser una cuestión criminal a buscar la manera de obtener beneficios electorales para las elecciones del año 2015, en que se eligió la cámara baja del Congreso de la Unión de México. Sin embargo, parece ser que sus esfuerzos no rindieron frutos, ya que el Partido Revolucionario Institucional no perdió la mayoría de los escaños en la Cámara de Diputados.
A mi en particular me llamó la atención el hecho de que el Secretario General de la Corte Interamericana de Derechos Humanos haya ocupado el cargo de presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal de 2001 a 2009, es decir, durante las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y la mitad de la de Marcelo Ebrard. Tomando en cuenta que para el cargo se tiene que tener nominación del Jefe de Gobierno de dicha entidad federativa, y tiene que ser ratificada por la Asamblea Legislativa, no es difícil entender el por qué el asunto tomo aspectos político-electorales.
Pero volviendo al punto, ahora el GEI ratifica la versión dada por la PGR, dejando más incertidumbre entre los mexicanos que cuando recién habían desaparecido los estudiantes. Y ahora, los medios se dedicaron a linchar al presidente han guardado silencio ante este engaño del que fue objeto el pueblo de México. Y como lo he dicho antes, los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa no eran ningunas peritas en dulce (para los lectores extranjeros, esto quiere decir que no eran las buenas personas que trataron de aparentar, dando a entender que por ningun motivo son los "luchadores por los derechos de los mexicanos", mote con el que de seguro pasaran a la historia), sino una banda de delincuentes que robaba, secuestraba vehículos que son de su propiedad y tenían asolada a una región de uno de los estados más pobres de México. Sin embargo, también responsabilizo a las autoridades de los tres niveles de gobierno porque a pesar de las denuncias, nunca hicieron algo por detener los abusos de estos "estudiantes".
La CNTE quería desde el principio mártires para luchar contra la Reforma Educativa, que pone en riesgo sus privilegios espurios obtenidos mediante chantaje, no porque los agremiados a esta basura de sindicato, que por cierto se ha dedicado a copiar y a aumentar los defectos de su odiada Elba Esther Gordillo, sino porque sus concesiones indefendibles han minado la calidad educativa de los estados donde prevalece la CNTE, que por cierto son los estados más pobres del país, tal es el caso de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacan, destacando que son los estados donde más se ha protestado contra la reforma educativa.
¿Cómo esperan que los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa pasen a la historia como defensores de los derechos del pueblo de México, cuando pisotearon uno de los derechos más fundamentales que es el acceso a una educación de calidad? Los estudiantes de la Normal Isidro Burgos pedían plaza automática para entrar a trabajar de maestros sin demostrar sus capacidades para revisar si son aptos para el puesto, más cuando los dos sindicatos del gremio magisterial (SNTE y CNTE) secuestraron la asignación de plazas, que se pueden vender y heredar, esto sin que nadie dijera nada al respecto.
Desde luego, de ninguna manera estos argumentos son justificación para lo ocurrido, ni el peor de los criminales merece tener un final tan trágico como el que le ocurrió a los estudiantes normalistas de Guerrero, sin embargo, parece ser que para los medios de comunicación que ahora guardan silencio por lo dicho por el GEI en días recientes, parece ser que dan más importancia a la renuncia del presidente de la república que a la busqueda de la verdad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.