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viernes, 9 de junio de 2017

Sobre el proceso electoral 2017

El pasado domingo 4 de junio los ciudadanos de cuatro estado de la república a las urnas para elegir gobernador y ayuntamientos. Pasaron algunas cosas que eran de esperarse como la derrota de Delfina Gómez en los comicios del Estado de México y la victoria del PAN en Nayarit y otras no tanto como la victoria del PRI en Coahuila. Lo que sí esperaba sin duda es un proceso electoral bastante sucio, pues los miembros de los partidos políticos en general se lanzaron lodo a diestra y siniestra en un intento por ver quién ha sido más corrupto. Tampoco faltaron las acusaciones de utilización de recursos de procedencia ilícita en el cual MORENA se lleva la medalla de oro. Ya anteriormente había advertido que las campañas iban a ser terriblemente sucias.
Primero comenzare hablando de MORENA, evidentemente el gran perdedor de los comicios pues no logró ganar la gubernatura del Estado de México. A pesar de esto, logró llevarse municipios importantes como Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla y Cuautitlán. En Veracruz el partido del peje solo se llevó 20 alcaldías, pero ninguna de importancia pero los comicios del año que entra. Además, las acusaciones de recolección de dinero en contra de Eva Cadena, y los descuentos del 10% del sueldo a los trabajadores del ayuntamiento de Texcoco sin duda tuvieron un fuerte efecto en el electorado. Es evidente que MORENA ha copiado hasta el último detalle las prácticas que López Obrador ha criticado de la “Mafia del Poder”, a pesar de que cada vez es más claro que él es un mafioso dado el manejo que tiene en su partido. Tampoco le ayudó el amedrentar a los partidos de izquierda para que declinaran a favor de Delfina Gómez. Además es evidente la maestra Delfina es una persona gris, que no sabe hablar (no entiendo cómo era profesora) y mucho menos tiene la experiencia para manejar los asuntos de un estado tan complejo. Esto me lleva a pensar que la maestra era solo un títere de una macabra obra dirigida por López Obrador que no ofrece nada diferente a Alfredo del Mazo.
En cuanto al PRI, nada nuevo en el negro historial que se ha labrado desde sus inicios: compra de votos, fraudes electorales y otras cosas. Esto lo dijo porque en Coahuila la gente es masoquista, puesto que a pesar de que los dejaron colgado con una grandísima falda que los tendrá ahorcados durante los siguientes 30 años. Aunque tengo la esperanza de que anularan los comicios puesto que hay evidencia de irregularidades muy importantes, además de protestas en los municipios grandes como Saltillo, Torreón, Monclova, Piedras Negras y Ciudad Acuña. En el Estado de México amenazaron a las comunidades Mazahuas retirarles apoyos sociales si no votaban por el tricolor (Delfina olvidó de estas comunidades) y así asegurar la victoria. Ahora bien, la anulación de los comicios en el Estado de México no significa algo positiva a pesar de las irregularidades detectadas: más cleptocracia o un mandato al estilo callista. Es decir, estamos como en una película estilo “Freddie vs. Jason” o “Alien vs. Depredador: el que gane nos va a matar a todos de manera inmisericorde, dicho de otra manera, estamos entre la espada y la pared.

En cuanto a los otros partidos políticos, la verdad es que solo el PRD tuvo un respiro pues se estaba desmoronando hasta hace apenas unos meses. Sin embargo, el candidato de este partido tal parece que fue la revelación de los comicios, pues fue el único de todos los aspirantes que no tuvo señalamientos peor presuntos actos de corrupción. Lo que fue de admirarse en serio fue la negativa de declinar a favor de Delfina Gómez debido al trato con López Obrador le había dado al partido del Sol Azteca, el típico de “todos son miembros de la Mafia del Poder”. Además de todo, cuando el dueño de MORENA vio la cruda realidad intentó obtener una alianza con el PT y el PRD amedrentándolos. Juan Zepeda hizo bien en mantenerse firme contra López Obrador, cosa que no hizo Oscar González, pues declinó a cambio de un puesto en el gabinete si ganaba Delfina. En cuanto al PAN, tuvo una participación mediocre en el Estado de México, pero recuperó Nayarit, ganó ayuntamientos importantes en Veracruz y podría obtener la anulación de las elecciones en Coahuila. Además de todo tengo que añadir que en el primer debate en el Estado de México Alfredo del Mazo dijo una verdad irrefutable a todas luces: si llegaba a ganar Delfina Gómez, López Obrador sería el poder detrás del trono, y estoy convencido de que sería un regreso al Maximato, en la que Plutarco Elías Calles mandaba por teléfono a sus subordinados. Como quiera que sea, fue un proceso electoral sucio por cualquier lado que se mire gracias a la coacción del voto y pseudodebates.    

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